Chile se ha consolidado como una potencia mundial en la industria de la nuez, ocupando el segundo lugar como exportador de nueces con cáscara y el tercero en nueces sin cáscara, superado solo por Estados Unidos y China, con una producción que sobrepasó las 168.200 toneladas en la temporada 2025 y exportaciones récord de US$631 millones. Sin embargo, el sector enfrenta un desafío crítico que amenaza su crecimiento: la peste negra.
La peste negra es una enfermedad causada por Xanthomonas arborícola pv. juglandis, una de las más importantes y que puede provocar pérdidas que oscilan entre el 50% al 100% de la producción. Actualmente el control se basa en aplicaciones preventivas de cobre, las cuales han perdido efectividad debido a que la bacteria ha desarrollado resistencia, lo que ha provocado efectos colaterales negativos como el aumento de las aplicaciones (hasta 10 por temporada), fitotoxicidad, sumado a la capacidad de la bacteria en transferir genes de resistencia entre ellas.
“Esta ineficacia ha renovado el interés en bacteriófagos o fagos y su uso como biocontrolador, buscando evitar efectos colaterales como la acumulación de metales en los suelos, siendo una alternativa sustentable y amigable con el ambiente”, explica el Dr. Gastón Higuera, académico del INTA y Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias.
En búsqueda de nuevos tratamientos para este problema, el Dr. Higuera, junto a la Dra. Ruth Paz, académica de la Universidad de Las Américas (UDLA), se adjudicaron un fondo FIA (Proyectos de Innovación de Interés Privado para el Agro con Énfasis Regional 2025-2026) para desarrollar un innovador bioinsumo que combina bacteriófagos con extractos de macroalgas chilotas.
Tomando en consideración la experiencia exitosa del control bacteriano en diversas áreas del Laboratorio de Biología Vegetal e Innovación en Sistemas Agroalimentarios (BVISA) del INTA, el cual integra Higuera, se proponen crear un innovador bioinsumo que combina dos estrategias complementarias (Bioachao), el uso de bacteriófagos que actúan como bactericidas directos, eliminando específicamente a la bacteria patógena, y extractos de Macroalgas (Ulva spp.) provenientes de Chiloé que actúan como bioestimulantes, mejorando la respuesta inmune, el vigor y la nutrición del nogal.
El proyecto “BioAchao: Bioproducto Innovador con Bacteriófagos y Macroalgas de Chiloé para el Control de la Peste Negra y la Bioestimulación de Nogales” se desarrollará en conjunto con el Liceo Bicentenario Insular de Achao, en la comuna de Quinchao, fortaleciendo además el vínculo con el territorio y la formación técnico-científica.
El uso de macroalgas no solo aporta compuestos como fitohormonas, minerales y antioxidantes, sino que además permite valorizar un recurso local. La macroalga Ulva spp. es recolectada en la isla de Chiloé por el Liceo Bicentenario Insular de Chiloé, establecimiento que, junto a la Universidad Austral, desarrolló un estudio que evidenció su potencial como bioestimulante. Al mismo tiempo, esta especie ha sido identificada como un problema cuando presenta un crecimiento descontrolado, generando impactos en el ecosistema y en el turismo local. “La utilización de este tipo de algas otorgará valor económico a un recurso que hoy genera un problema ambiental”, agrega el investigador del INTA.
Julio Pérez Martinic, Coordinador de Educación Técnico Profesional del Liceo Bicentenario Insular de Chiloé, destaca que “como liceo estamos muy agradecidos con la Universidad de Chile por habernos considerado como colaboradores en este proyecto FIA. Para nosotros lógicamente es una gran responsabilidad y un aporte al trabajo que desarrollamos tanto con nuestros profesores como con los estudiantes. También estamos contentos porque se trabaja con un elemento que forma parte del contexto insular, como es esta alga o lamilla, que actualmente no tiene un uso más allá de fertilizante en la agricultura campesina”.
“Con este proyecto esperamos que nuestros estudiantes vean que existen otros usos que hoy están en la punta de la ciencia, como asociar la lamilla con bacteriófagos para el control de enfermedades en árboles frutales. Son investigaciones que contribuyen a que comprendan la importancia de la ciencia y cómo la tecnología en esta área avanza y transforma continuamente nuestro entorno”, agrega.
Esta solución ecológica permitirá no solo reducir el uso de productos químicos, sino también mejorar la calidad y rendimiento de las nueces, contribuyendo a la sostenibilidad del sector agrícola. Su impacto potencial es especialmente relevante en regiones productoras como la Metropolitana, O’Higgins, Maule y Valparaíso, donde se concentra la mayor superficie de nogales del país.
Además, esta iniciativa se inserta en una tendencia global hacia el uso de bioinsumos y un enfoque pionero al combinar en un solo producto propiedades biocontroladoras y bioestimulantes, abriendo nuevas oportunidades para una agricultura más resiliente frente al cambio climático y las enfermedades emergentes.
Fuente https://uchile.cl/noticias/239107/proyecto-fia-bioproducto-con-fagos-y-algas-contra-peste-del-nogal




