El trimestre enero-marzo 2026 marcó un hito histórico para las exportaciones de salmón chileno, consolidando el sector como motor clave de nuestra economía. Este récord no solo refleja mayor demanda y mejores precios, sino la competitividad ganada en mercados exigentes como Asia y Europa.
Sin embargo, este auge impone desafíos de gobernanza. La expansión requiere directorios y ejecutivos capaces de navegar complejidad regulatoria, sostenibilidad ambiental y volatilidad geopolítica. No bastan perfiles generalistas: se necesitan líderes con visión global, experiencia en mercados internacionales y manejo de riesgos ESG, que equilibren crecimiento con reputación.
McKinsey ha mostrado de manera consistente que las empresas con mejores prácticas de gobernanza superan a sus pares en desempeño financiero. Para el salmón chileno, urge priorizar competencias en trade, innovación acuícola y compliance global en los boards.
Chile no puede dilapidar este momento por déficits en talento directivo. Es hora de atraer ejecutivos que conviertan cifras en liderazgo país duradero.
Julieta Ronconi
Socia de Spencer Stuart

